Un momento espontáneo marcó uno de los recientes conciertos de Iván Villazón cuando un niño sorprendió al público al subirse a la tarima y bailar un pase al ritmo del acordeón de Jesús “Triguillo” Ballestas. La escena generó aplausos y sonrisas entre los asistentes, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del show.
Reconocido como la voz tenor del vallenato, Iván Villazón calificó este gesto del menor como una señal de que el folclor sigue vigente y se preserva entre las generaciones más pequeñas. “Ver a un niño bailar, gritar y pedir canciones demuestra que el vallenato continúa vivo y disfrutado activamente por públicos de todas las edades”, expresó el artista.
El intérprete resaltó que la participación espontánea del niño refleja la conexión real que las nuevas generaciones mantienen con la música vallenata, no solo como oyentes sino como participantes entusiastas de la cultura y el folclor en sus presentaciones en vivo.
Durante el concierto, este encuentro inesperado se convirtió en una muestra palpable del alcance del vallenato y su perpetuidad, ratificando el compromiso de artistas como Iván Villazón por preservar y promover el género entre los jóvenes y futuros seguidores.
