Uno de los momentos más esperados del Carnaval de Barranquilla 2026 fue la aparición de Michelle Char Fernández, reina de las fiestas, en la Gran Parada de Comparsas. Bajo un velo de misterio, la soberana sorprendió al público luciendo un impresionante traje inspirado en la cacatúa imperial, una ave latinoamericana en peligro de extinción. Este diseño, cuidadosamente pensado por Alfredo Barraza, reflejó la personalidad fuerte y elegante de Michelle Char mientras evocaba la fragilidad y la riqueza de la biodiversidad del Caribe colombiano.
El vestuario, titulado “Cacatúa en Carnaval”, se destacó por su paleta en tonos blanco beige y matices amarillos, mientras que la estructura simula el despliegue de las alas, la cresta y la cola de la cacatúa en momentos de euforia. El corpiño, elaborado a mano con cristales boreales, perlas y mostacillas, acentuó el carácter imperial de la fantasía sin perder la esencia carnavalera, combinando tradición y un enfoque ambiental que marca la línea temática del Carnaval 2026.
Además de su apariencia imponente y simbólica, Michelle Char aprovechó este desfile para destacar la importancia de los picós como memoria sonora, identidad y resistencia cultural dentro de las festividades barranquilleras. En su penúltimo desfile como reina, la soberana expresó su emoción y compromiso con la cultura local, mientras su traje hizo un llamado visual a la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad que forman parte integral de la identidad cultural del Caribe colombiano.
La aparición de la cacatúa imperial en la Vía 40 no solo se convirtió en el tema más comentado en redes sociales y medios digitales, sino que también fortaleció el mensaje ambiental dentro del Carnaval. La pieza de Alfredo Barraza y la performance de Michelle Char demostraron que la fiesta más grande de Colombia puede ser también un espacio para la reflexión, el amor por la tierra y el compromiso con la vida, resaltando que proteger la naturaleza es fundamental para preservar la grandeza y autenticidad de esta tradición.
