Una reflexión publicada por Juancho de la Espriella en redes sociales abrió un nuevo debate sobre el presente y el futuro del vallenato. A través de un mensaje en la red social X, el acordeonero planteó la posibilidad de que el 2026 sea un punto de quiebre para el género si los artistas deciden cambiar el enfoque creativo de sus producciones.
En su publicación, De la Espriella sugirió que el vallenato podría reencontrarse con su esencia si se prioriza una música que cuente historias y retome elementos tradicionales. “¿A pasaría (sic) si todos los artistas vigentes en el vallenato nos preocupamos por hacer un 2026 con música con sentido, que cuente historias, que regrese un poco a la raíz, que sea de verdad… De pronto regresarían los éxitos que tanta falta le hacen al vallenato… Es solo un pensamiento”, escribió el músico.
El planteamiento fue interpretado como una invitación a reflexionar sobre la dirección que ha tomado el folclor en los últimos años y la influencia de tendencias externas en su sonido. De la Espriella dejó entrever que un regreso a la autenticidad podría incidir en la recuperación de canciones con mayor impacto y permanencia en el público.
Las reacciones no tardaron en aparecer. El mánager Carlos Bloom respondió al mensaje con una reflexión propia: “Hay sueños que no nacieron para lograrse, sino para recordarnos lo que deseamos”. Otros usuarios también se sumaron al intercambio de opiniones, algunos respaldando la idea y otros destacando la vigencia de los referentes clásicos del género.
Entre los comentarios se leyeron mensajes como: “Sería fabuloso retomar nuestros orígenes y lo que hizo grande nuestra música, alejado de tanta influencia externa”, “Interesante propuesta, ya está bueno de tanto vallenato comercial” y “Por algo siguen vivas y ahora con mucha más fuerza las canciones del ‘Cacique’, Oñate, Zuleta, Beto, Villazón, entre otros”.
La reflexión de Juancho de la Espriella, realizada en medio de la gira El Último Baile, se suma a una discusión recurrente dentro del vallenato sobre identidad, tradición y renovación. Aunque el músico aclaró que se trata solo de un pensamiento personal, su mensaje volvió a poner sobre la mesa un debate que podría marcar el rumbo del género en los próximos años.
